Si la historia de la Iglesia secular ha enseñado algo a los hombres es porque ella sabe cuando y como tiene que decir lo que debe decir, y si no quiere esperar adelanta los sucesos. También cuando llega con notable retraso: parece una contradicción pero no lo es para nada, los tiempos de la Iglesia no son iguales a los de los hombres, las horas marcadas por el reloj de San Pietro se mueven según las necesidades que prolongan o aceleran el paso de la historia. Sus tiempos no podrían medirse con el meridiano de Greenwich.
La Conferencia episcopal italiana, delegada a las cuestiones italianas, ha hablado a través de su más acreditado representante, con una claridad sin precedentes, acerca de la inmoralidad privada del Primer Ministro sin aludir a las virtudes públicas. No lo mencionó con nombre y apellido pero es como si lo hubiera hecho, porque no cabe dudas sobre la identificación del "acusado" en el mensaje dirigido a los fieles. El G8 tendrá lugar en l’ Áquila y enciende los reflectores sobre el País ,pese a todo no ha sido una razón suficiente para usar más prudencia , sin embargo para la Cei hubiese sido inderogable. No hay ningún precedente en la historia de la república de una decisión semejante por parte de las jerarquías eclesiásticas.